El aumento de las energías renovables está contribuyendo a reducir el precio del mercado mayorista, pero también incrementa la necesidad de servicios de ajuste para mantener la estabilidad del sistema eléctrico.

Hace unos años, cuando hablábamos del precio de la electricidad, prácticamente toda la atención se centraba en el mercado mayorista, conocido como OMIE. Sin embargo, hoy entender el coste real de la energía requiere mirar un poco más allá.

El aumento de la generación renovable, especialmente la solar fotovoltaica y la eólica, está transformando el funcionamiento del sistema eléctrico. Esta evolución tiene muchos efectos positivos: contribuye a reducir las emisiones y, en muchas horas del día, también baja el precio de la energía en el mercado mayorista. Pero al mismo tiempo plantea nuevos retos para mantener el equilibrio de la red eléctrica.

¿Qué está pasando con el precio de la energía?

Tras los máximos registrados durante la crisis energética de 2022, los precios del mercado mayorista han tendido a moderarse. La entrada masiva de energía renovable ha hecho que cada vez sean más frecuentes las horas con precios muy bajos o incluso negativos. Durante 2025 se registraron 797 horas con precios negativos, especialmente durante las horas centrales del día, coincidiendo con los momentos de máxima producción solar.
Este fenómeno responde a una realidad sencilla: cuando hay mucha producción renovable disponible y la demanda no crece al mismo ritmo, el precio de la energía tiende a bajar.


Si el precio desciende, ¿por qué aumentan algunos costes?

La respuesta está en los llamados servicios de ajuste.
Cada día se realizan previsiones sobre cuánta electricidad se producirá y consumirá al día siguiente. Sin embargo, la realidad no siempre coincide exactamente con las previsiones. Cuando se producen diferencias entre la producción prevista y la real, o cambios inesperados en la demanda, es necesario actuar en tiempo real para mantener el equilibrio del sistema. Ésta es precisamente la función de los servicios de ajuste.


El papel de las renovables

Las energías renovables son imprescindibles para avanzar hacia un modelo energético más sostenible. Sin embargo, su producción depende de factores meteorológicos variables y esto obliga al sistema eléctrico a ser más flexible para adaptarse a los cambios constantes entre generación y consumo.
Además, la nueva generación renovable no se desarrolla siempre cerca de los principales centros de consumo. Esta situación obliga a gestionar la red con mayor precisión e incrementa la necesidad de mecanismos que garanticen su buen funcionamiento. El apagón del pasado 28 de abril evidenció la importancia de estos recursos para preservar la estabilidad del sistema eléctrico.


Unos costes cada vez más relevantes

Mientras que el precio OMIE se ha moderado en los últimos años, los servicios de ajuste han ido ganando peso dentro del coste final de la energía.
Su repercusión media pasó de 11,37 €/MWh en 2024 a 15,78 €/MWh en 2025. En algunos meses de 2025 y 2026, estos costes se han situado entre 15 y 30 €/MWh adicionales sobre el precio del mercado mayorista. Por ejemplo, en abril de 2026 los servicios de ajuste representaron 22,67 €/MWh, mientras que un año antes habían sido de 17,08 €/MWh.
Por este motivo, hoy es cada vez más importante analizar el coste de la energía en su conjunto y no limitarse únicamente a observar la evolución de la OMIE.

El reto de los próximos años

La tendencia es clara: a medida que aumente la presencia de energías renovables, también crecerá la necesidad de disponer de recursos que aporten flexibilidad al sistema. Las baterías, los sistemas de almacenamiento, la gestión inteligente del consumo y la capacidad de adaptar la demanda a las horas de mayor producción renovable tendrán un papel cada vez más relevante.

No se trata de un fallo del modelo renovable. Por el contrario: es una consecuencia natural de la transformación energética que estamos viviendo. El reto ya no es sólo producir energía renovable a un coste competitivo, sino también integrarla de forma eficiente en un sistema cada vez más complejo.

Mirando más allá de la OMIE

Para los consumidores todos estos conceptos pueden parecer lejanos o excesivamente técnicos. Sin embargo, tienen una incidencia directa en el coste final de la electricidad.

Si hace unos años el foco estaba casi exclusivamente en el precio OMIE, hoy también es necesario entender el papel de los servicios de ajuste. Son pieza fundamental para garantizar que la transición energética sea compatible con un suministro seguro, fiable y cada vez más sostenible.

Por eso, cuando analizamos la evolución de los precios de la electricidad, es importante recordar que el coste de la energía no depende sólo del mercado mayorista. En un sistema con más renovables que nunca, también cuenta la capacidad de equilibrarlas y gestionarlas de forma eficiente.

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